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08 Septiembre 2011 Escrito por 

¿Por qué caen todos los valores cuando se derrumban los mercados?

Cestadiversificacion2Este verano, descansaba plácidamente en Londres, cuando de repente, se desplomaron todos los mercados. El S&P500 se derrumbaba casi un 20%, El DowJones un 16%, el FTS100 otro 20%, el DAX alemán más de un 25% y nuestro Ibex perdía el soporte de 8.000, dejándose un 30% de su valor en pocos días.  Prácticamente, todas las empresas cotizadas del mundo, veían caer sus precios. 

Yo, por ejemplo, tenía en cartera la empresa hotelera americana Strategic Hotels & Resort, que mantenía una fuerte tendencia alcista que abrazaba mi casi 300% de beneficio, hasta que los acontecimientos de agosto la hicieron caer de sopetón, más de un 40%, obligándome a cerrar precipitadamente todas mis posiciones. 

Antes, a mediados de julio de este año, Antonio Sanchez García, de www.valorcontable.com, realizaba unos fántásticos análisis de algunas empresas del Ibex que presentaban cuentas sólidas e interesantes prespectivas de crecimiento. Cómo complemento de dichos análisis, realicé una acercamiento técnico a las mismas y ciértamente, casi todas planteaban escenarios potencialmente alcistas. Pero de repente, apenas dos semanas después, aquellas empresas que a priori presentaban tan buenas credenciales de crecimiento, perdían valor bursátil de una manera drástica. Por citar algunas diré que Abertis perdió un 30%, ACS otro 30%, Indra un 17%,  Telefónica un 26%, BME casi un 15% y OHL un 40%.

¿Cómo se explica todo esto?

Tenemos que saber que, hoy en día, en el mundo financiero todo está interrelacionado y cambios en variables como los tipos de interés, tasas de inflación o acontecimientos políticos, afectarán en menor o mayor medida a nuestros activos, más allá de lo que digan sus cuentas o balances. 

¿Podemos eliminar o reducir ese riesgo con una buena diversificación de nuestra cartera?

A medias. Realmente cualquier activo cotizado está afectado por la suma de dos tipos de riesgo: el riesgo propio y el riesgo de mercado.

El primero, también llamado riesgo no sistemático o diversificable,  lo podremos eliminar mediante la elaboración de una cartera bien diversificada, pero del segundo, también conocido como riesgo sistemático, no nos salva ni el mismiso nobel de la paz, el Sr.Obama.

En otras palabras, el riesgo total de un activo será la suma del riesgo sistemático y el riesgo no sistemático.

Pero, ¿qué es ese riesgo total?.

El riesgo total, en términos financeros, es la volatilidad del activo, es decir, lo nervioso que es un valor, lo que se mueve (imaginadme moviendo el dedo ágilmente de arriba a abajo). Cualquiera que opere a diario sabe de lo que hablo.

Esa volatilidad, matemáticamente, nos la dá el cálculo de la desviación típica anualizada de la rentabilidad de una acción

La desviación estándar (σ) no es más que una medida del grado de dispersión de los datos con respecto al valor promedio. Dicho de otra manera, si la rentabilidad media del Ibex anualizada, desde el 2001 hasta el 2010, fue del 2,41%, a lo largo de todo ese perido, el Ibex habrá presentado rentabilidades distintas, algunas más altas y otras más bajas. Pues la desviación estandar, lo único que mide es la dispersión de todas esas rentabilidades con respecto a ese  2,41%.

Sin entrar en cálculos detallados, diremos a modo de ejemplo, que la desviación típica (o volatilidad) del Ibex calculada para el periodo 2001-2010,  fue del  22%, la de Acciona  un 34%, la de ACS un 25% y la de Sacyr Vallermoso casi un 50%. Es decir, podríamos afirmar que la volatilidad del Ibex es  menor que la de cualquiera de las otras  empresas, o que Sacyr es la empresa con mayor riesgo bursátil, puesto que su volatilidad llegó al 50% o que  ACS, que sólo tuvo un 25% de voatilidad, es un valor mucho más seguro que otros, como el mismo Sacyr o Acciona. 

Ahora bien, ¿qué parte de ese riesgo es propio (no sistemático) y que parte es debido al propio mercado (sistemático)?

Lógicamente habrá activos que sean más sensibles a las variaciones del mercado y otros que no lo sean tanto. Antes dijimos como ejemplo, que este verano,  el IBEX cayó un 30% y otras empresas, como Indra u OHL, también lo hicieron con un 17% y  un 40% respectivamente. 

Con estos datos y por intuición, parece que la empresa como OHL es mucho más sensible que Indra a las variaciones del Ibex. Pero, ¿esto es realmente así?¿pudimos anticipar que una empresa, como OHL, sería más susceptible que otras a sufrir caidas más pronunciadas en un escenario de desplome generalizado de los mercados financieros?

Pues si, podríamos haberlo previsto, al menos desde un enfoque matemático.

Para ello hacemos uso de lo que se conoce como la beta (β) del título y que nos medirá en que medida, un valor como OHL o Indra, siguen las fluctuaciones de su mercado de referencia, en este caso el Ibex35. 

Si calculasemos las betas de estos títulos para el periodo entre 2001 y 2010, obtendríamos que OHL tiene una beta de 1,9 mientras que Indra sólo la tiene de 0,8.

Se suele decir que valores con betas superiores a 1, son títulos agresivos y por lo tanto, muy sensibles a las variaciones del mercado. Por otro lado, empresas con betas próximas a 1 son titulos normales y  títulos con betas menores a la unidad, corresponden a empresas conservadores, con poco riesgo sistemático. 

Esto, visto de forma gráfica se entiende muy bien.

El siguiente gráfico es de OHL y muestra la variación de sus rentabilidades con respecto a las del Ibex, es decir, su riesgo sistemático. Cuanto más pendiente tiene, más beta y a más beta, más riesgo sistemático. Particularmente el grado de correlación nos lo da el R2 que, en este caso, es igual a casi un 70%.

Es decir, Si el OHL aumenta o dismuniye un 20% se espera que el 70% de ese aumento o disminución sea por causas relacionadas con el mercado y solo un 30% de esa subida o caida, sea por causas propias de OHL.

 

OHL

 

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Veamos ahora el mismo grárico para Indra. 

Indra

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Podemos observar como efectivamente, su pendiente no es tan pronunciada como la de OHL y su coeficiente de correlación es sólo del 55,63%, es decir, si Indra aumenta un 20%, prácticamente la mitad de su desempeño será por causas propias del valor y la otra mitad por causas relacionadas con el mercado. 

En el siguiente gráfico se ve más clara la diferencia en la pendiente:

IndrayOHL

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Conclusiones

1. Que un análisis fundamental de una empresa cualquiera, como las que realizó Antonio en su web, indique buenas perspectivas de crecimiento a largo plazo, no implican que ese activo pueda sufrir coyunturalmente (debido a su riesgo sistemático), los vaivenes derivados del mercado en el que actúa. Pero del mismo modo que le afecta, le beneficiará en cuanto los mercados comiencen su recuperación.

2. Si alguien os trata de seducir con inversiones rentables y sin riesgos, mándadles a paseo de mi parte, pero antes preguntarle que si eso de "sin riesgo" incluye también el riesgo sistemático, y si es así, suplicarle por favor que se lo diga a los Bancos Centrales, que estarán encantados de escuchar como lo consigue. 

3. Tanto el cálculo de la desviación típica como el de la beta, son cálculos subjetivos ya que dependen muy mucho del periodo temporal que se coja como base de su cálculo. Además, se hacen sobre datos históricos y ya sabemos que, en esto de las inversiones, rentabilidades pasadas nunca garantizarán rentabilidades futuras.

4. En realidad, esto de la volatilidad, a nivel especulativo tiene sus peros. Un activo sin apenas volatilidad es un activo muerto, sin vida y sin posibilidad de sacarle rendimiento, aunque lo contrario, un activo con mucha volatilidad, también puede ser mortal.  Así que, mayor volatilidad no es sinónimo de peor valor, simplemente es sinónimo de mayor riesgo, pero a mayor riesgo, mayor rentabilidad. Así que cada uno que lo tome como quiera.

5. El artículo de hoy tenía como fin, simplemente introducir el concepto de riesgo sistemático, que aunque tiene sus matices tal y como he comentado, nos puede servir en un momento dado, para entender por qué acontecimientos internacionales como los de este verano afectan a todo el mundo, independientemente de lo bien o mal que lo hagan como empresas.

6. También quise introducir los conceptos de volatilidad y  beta del  título, porque, aunque  sólo sea a nivel teórico, nos pueden ayudar a componer una cartera de valores con unas determinadas características de riesgo y rentabilidad, acorde con nuestros objetivos. 

Así que nada más, un placer y espero que os haya servido de ayuda.

 



Kike D. Valdecantos

Apasionado del trading. Estudié (BA) Business Administration por la Anglia Polytechnic University (UK) y  Master en Análisis Bursátil, Inversiones Financieras y Valoración de empresas.  Para batir al mercado sólo necesitamos un buen entendimiento del mercado a través del precio y el volumen, unos objetivos claros  y el adecuado ajuste emocional para ejecutarlo, todo lo demás nos sobra. Fundador de la Revista de Trading y de la escuela de formación de trading con precio y volumen www.precioyvolumen.com.

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